Estados Unidos solicita a la Unión Europea retrasar nuevas normas sobre importaciones de energía
Estados Unidos intensificó su pedido a la Unión Europea para postergar la aplicación de las nuevas exigencias sobre las importaciones de petróleo y gas previstas en el reglamento europeo de metano, cuya entrada en vigor está fijada para el 1 de enero de 2027. Washington considera que las condiciones establecidas podrían afectar el suministro energético y dificultar el cumplimiento de los contratos ya vigentes.
La solicitud estadounidense coincide con el debate que mantienen los ministros de Energía de la Unión Europea sobre la implementación de la normativa. Además, doce países del bloque respaldaron la propuesta de retrasar las obligaciones por un periodo de hasta tres años, argumentando que la medida contribuiría a preservar la seguridad energética en un escenario internacional marcado por la incertidumbre.
Entre las alternativas planteadas por Estados Unidos figuran la creación de un mecanismo de suspensión temporal, la incorporación de una cláusula de protección para los contratos firmados durante la etapa de transición y la suspensión de sanciones mientras los exportadores se adaptan a las nuevas disposiciones. Según Washington, estas acciones permitirían garantizar el abastecimiento energético sin abandonar los objetivos de reducción de emisiones de metano.
Aunque la Comisión Europea mantiene que el reglamento aprobado en 2024 debe implementarse conforme a lo previsto, reconoció la necesidad de analizar su aplicación práctica para evitar problemas en el suministro. Mientras tanto, varios gobiernos europeos advierten que una implementación acelerada podría provocar el desvío de cargamentos de gas y petróleo hacia mercados con regulaciones menos estrictas, lo que podría traducirse en un aumento de los precios para consumidores e industrias.
