El agua embotellada incrementa la ingesta anual de microplásticos, según estudio científico
El consumo frecuente de agua en botellas plásticas de un solo uso podría estar exponiendo a las personas a una cantidad considerablemente mayor de microplásticos en comparación con quienes beben agua del grifo. Así lo advierte un reciente análisis científico que pone el foco en los hábitos cotidianos de hidratación y sus efectos invisibles en la salud.
El estudio, basado en la revisión y síntesis de datos provenientes de más de 141 investigaciones previas, señala que las personas que dependen exclusivamente del agua embotellada podrían ingerir alrededor de 90.000 partículas adicionales de microplásticos por año. Esta cifra se suma a la exposición habitual que ya enfrenta la población por otras vías.
La investigación fue encabezada por especialistas de la Universidad Concordia, en Canadá, quienes detallan que la ingesta promedio anual de microplásticos en una persona oscila entre 39.000 y 52.000 partículas. Sin embargo, el uso sistemático de envases plásticos para el consumo de agua eleva de manera significativa ese volumen.
Ante este escenario, los autores del estudio destacan la importancia de promover el acceso a agua potable segura y de calidad, así como de impulsar soluciones sostenibles a largo plazo. Reducir la dependencia de los plásticos de un solo uso aparece como una estrategia clave para disminuir la exposición crónica a estos contaminantes y sus potenciales riesgos.
