Burros rescatados se convierten en aliados para prevenir incendios forestales en España
Un grupo de 62 burros rescatados en Cataluña, España, cumple una tarea poco común: ayudar a reducir el riesgo de incendios forestales mediante el consumo de vegetación seca y la creación de cortafuegos naturales. La iniciativa busca proteger los ecosistemas mientras brinda una nueva oportunidad de vida a animales que fueron abandonados o maltratados.
El proyecto es impulsado por la organización sin fines de lucro Tivissa Donkeys Firefighters, fundada por Joan Cedó en 2020. Los animales recorren zonas rurales alimentándose de hierbas y plantas que durante el verano pueden convertirse en material altamente inflamable, además de pisar el terreno y disminuir la continuidad de la vegetación que favorece la expansión del fuego.
Según especialistas, el pastoreo de animales puede ser una herramienta efectiva para complementar las estrategias tradicionales de prevención de incendios. Aunque los burros no evitan que los incendios ocurran, ayudan a reducir la cantidad de vegetación acumulada, disminuyendo la intensidad de las llamas y facilitando el trabajo de los equipos de emergencia.
La propuesta también representa una forma de conservación y bienestar animal, ya que muchos de los burros llegaron al refugio en malas condiciones. Gracias al cuidado de voluntarios, atención veterinaria y una vida en manada, estos animales recuperaron su salud y ahora contribuyen a proteger los bosques, siguiendo una práctica ancestral que vuelve a tomar importancia frente al aumento de los incendios forestales.
